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¿Qué ha de ser esta NAO que hoy empieza?
Sabemos ser tu Iglesia y singladura
quien debe conducirnos a la altura
donde en ningún escolla se tropieza.

Allí se fortalece la flaqueza,
se ciñen bien los lomos y cintura,
allí, aun en profunda noche oscura,
sabes paladear toda belleza.

En belleza se muestra todo el arte,
belleza es la oración de hoy por la noche,

arte que para el mundo se comparte,
y oración de Evangelio gran derroche,

noche que hoy empiezas, estandarte,
NAO de nuestra Iglesia, muestra y broche.

N.A.O. I, I.
Aguardando el Espíritu

Espíritu, su espera es nuestra historia,
y esta noche se pone en ella un hito,
vamos a conectar el circuito,
y en él ya nadie tiene escapatoria.

De todos o de nadie es la victoria,
del niño o viejo, torpe o erudito,
es muestra del Espíritu infinito,
sentirnos todos juntos ser su gloria.

Comienzan, pues, los niños, la alegría,
otra de las que ha dado Dios al mundo,

serán iniciador y compañía,
siempre en primer lugar, nunca en segundo,

de algo que acabará en Eucaristía,
y esperamos al mundo sea fecundo.

N.A.O. I, II.
Historia de la salvación.

Decir de salvación ser nuestra historia,
no es hablar de otro mundo y otra vida,
que también en la historia han cabida,
mas son un punto aparte, son la gloria.

Es seguir y vivir la trayectoria,
de Jesús y de gente tan querida,
que hicieron de sus vidas la medida
de lograr como humanos la victoria.

Esa es la salvación, es el Proyecto,
de la eternidad del Infinito,

lograr la plenitud, hombre perfecto,
que llega al mismo Dios, oh Dios bendito,

y hecho uno en su Hijo predilecto,
logra hacer realidad lo que es un mito.

N.A.O. I, III.
Pasión de Cristo en el hombre total.

La cruz es resultado del sistema
por el que el pueblo está crucificado
donde sólo unos pocos han primado
y el resto, a la pobreza, y hasta extrema,

Difícil solución tiene el problema:
unos dicen tener porque han ganado
y otros dicen perder porque es el hado:
un círculo vicioso que blasfema.

Es distinta la otra cruz de Cristo,
pues nadie quita, es él quien da la vida,

de todo bien del mundo desprovisto,
perdonando el delito fratricida,

final que por tal vida era previsto,
esta cruz, aunque cruz, sí que es querida.

N.A.O. I, IV.
Resurrección viva aquí en la tierra

Si ya lo sé, Señor, ¿qué es lo que pasa
que ni yo lo consigo y nadie alcanza
la plenitud de imagen, semejanza,
en cuyo empeño siempre se fracasa?

Si la vida el amor no la traspasa,
todo queda en deseo, en lontananza,
será inútil, vacía, la esperanza
de estar todos contigo en misma casa.

Hay que resucitar ya en esta vida,
(al mundo hay que morir, y yo el primero),

hasta la vida eterna prometida,
contigo como único asidero,

e igual que tú, haciéndome comida
de todos, hasta mismo carcelero.

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